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Fashion Freak llega a Buenos Aires…













María Cecilia Cechetto: ¿Cuáles son los orígenes de Fashion Freak? ¿Cómo surge esta idea-propuesta?

Felipe Ibáñez (director de Fashion Freak): Fashion Freak nace como una fotonovela editorial de diseño que forma parte de nuestra revista no convencional Tela Magazine, como promoción de diseñadores independientes de vestimenta.


Para el aniversario de Tela Magazine programamos una fiesta en Sala Apolo de Barcelona. Aprovechamos cada excusa pública para promocionar diseñadores independientes, así que diseñé un evento con muchos formatos de comunicación empírica que conquistó el corazón de unos 1.500 barceloneses. La cantidad de personas que asistieron a esta primer edición, sumado a la respuesta que recibíamos por todos los medios, nos hicieron entender que Fashion Freak era más necesario de lo que nosotros mismos pensábamos. Y debería convertirse en un festival, con una frecuencia anual.


M.C.C: ¿Cómo definirías el estilo de freak y por qué lo eligieron para desarrollar este evento?

F.I: Realmente no nos interesa mucho un estilo freak percibido de forma diferente por cada nacionalidad. Tampoco nos interesan las identificaciones masivas ni “las modas”.
Freak significa literalmente (del inglés) excéntrico, insólito, inusual, raro.
Fashion significa MODO. Hablamos de que hay no un modo de hacer las cosas, sino tantos como personas se animen a hacerlas. Y quieran hacerlas con toda la pasión de hacer algo original. Algo tuyo, para los demás.

M.C.C: ¿Cuál es la experiencia que recogen en estos años y en los diferentes países donde se realiza el FF?

F.I: Si lo pudiera sintetizar en unas líneas, no valdría lo que vale.
Fashion Freak es una experiencia y muchísimas experiencias. Cada uno lo vive como quiere y lo transforma a su gusto. Se aprende, se experimenta, se descubre, se actúa, se interactúa… El creciente éxito que llevó a Fashion Freak a convertirse en la plataforma de moda de vanguardia de Barcelona y en el evento de moda más grande de la ciudad, todo esto es un buen feedback de los espíritus fashionfreak.

M.C.C: ¿Cuáles son las piezas que componen el Fashion Freak?

Virginia Rivero (productora de Fashion Freak): Buena pregunta. Fotonovela Fashion Freak es uno de sus formatos (editorial fotográfico narrativo de 64 páginas, más de 100 fotogramas y 35.000 ejemplares su última edición). La Pasarela Fashion Freak es el formato espectacular donde las modelos son bailarinas y no desfilan, danzan sobre el aire. La Pasarela Pelo Freak (pasarela donde las estrellas son los peinadores y los modelos son el público, cualquiera puede experimentar el cambio de look). La Pasarela Make Freak (lo mismo pero en Make-Up) o la Pasarela Freak Flash (la pasarela fotográfica de Fashion Freak) son otros formatos que se enmarcan en la programación del festival.

M.C.C: ¿Este es el 1er año en Buenos Aires? ¿Qué características planean para su presentación?

V.R: Buenos Aires es la ciudad que más nos gusta en el mundo. Y la que mejor nos va a entender. Así que estamos trabajando muchísimo para que la programación tenga lugar para todos los diseñadores y profesionales de distintas áreas.
Comenzaremos la semana que cierra el 27 de Noviembre, con 3 jornadas de work-shops, llamada Escuela Fashion Freak.
Habrán fiestas performance en discotecas. Habrá un tour. Habrá un show-room y la Gala Fashion Freak, el 27 de Noviembre, en El Planetario. Allí, en el corazón de Fashion Freak Festival, se sitúa La Pasarela Fashion Freak y gran parte de los formatos consagrados.

M.C.C: ¿Cuáles son en líneas generales las ideas que sostienen acerca de la moda y su desarrollo actual?

F.I y V.R: Para tener una idea clara, es preciso entrevistar a Susana Saulquin. Ninguno de los dos somos observadores de la moda. Como a ella, nos apasiona el diseño y las artes que confluyen en el mundo de la moda. Es cuestión de ejercicio. En lo que todos coincidiremos seguramente es en la previsión de una explosión, una multiplicación en la oferta, una atomización en el mercado. H&M es la pesadilla que tenían los capitalistas ante el comunismo y la realidad que se impone en el capitalismo y este concepto está cerrando mercados y marcas. Lo positivo es que esto dejará buenas olas para los diseñadores independientes que se lancen a surfearlas.
La moda o lo que hasta ahora se entendía por moda dejará de existir. Ya lo ha hecho. La penetración de las pasiones y los deseos de originalidad en el mundo laboral de la moda ha creado tantos profesionales (de todas las disciplinas que hacen a la moda) con nuevas capacidades, ideas, innovación como premisa, que la moda (tendencia cíclica y programada a plazos demasiado largos para la velocidad de mi conexión a internet) les queda pequeña y están cambiando el panorama totalmente…

María Cecilia Cechetto: ¿Cuáles son los orígenes de Fashion Freak? ¿Cómo surge esta idea-propuesta?

Felipe Ibáñez (director de Fashion Freak): Fashion Freak nace como una fotonovela editorial de diseño que forma parte de nuestra revista no convencional Tela Magazine, como promoción de diseñadores independientes de vestimenta.


Para el aniversario de Tela Magazine programamos una fiesta en Sala Apolo de Barcelona. Aprovechamos cada excusa pública para promocionar diseñadores independientes, así que diseñé un evento con muchos formatos de comunicación empírica que conquistó el corazón de unos 1.500 barceloneses. La cantidad de personas que asistieron a esta primer edición, sumado a la respuesta que recibíamos por todos los medios, nos hicieron entender que Fashion Freak era más necesario de lo que nosotros mismos pensábamos. Y debería convertirse en un festival, con una frecuencia anual.


M.C.C: ¿Cómo definirías el estilo de freak y por qué lo eligieron para desarrollar este evento?

F.I: Realmente no nos interesa mucho un estilo freak percibido de forma diferente por cada nacionalidad. Tampoco nos interesan las identificaciones masivas ni “las modas”.
Freak significa literalmente (del inglés) excéntrico, insólito, inusual, raro.
Fashion significa MODO. Hablamos de que hay no un modo de hacer las cosas, sino tantos como personas se animen a hacerlas. Y quieran hacerlas con toda la pasión de hacer algo original. Algo tuyo, para los demás.

M.C.C: ¿Cuál es la experiencia que recogen en estos años y en los diferentes países donde se realiza el FF?

F.I: Si lo pudiera sintetizar en unas líneas, no valdría lo que vale.
Fashion Freak es una experiencia y muchísimas experiencias. Cada uno lo vive como quiere y lo transforma a su gusto. Se aprende, se experimenta, se descubre, se actúa, se interactúa… El creciente éxito que llevó a Fashion Freak a convertirse en la plataforma de moda de vanguardia de Barcelona y en el evento de moda más grande de la ciudad, todo esto es un buen feedback de los espíritus fashionfreak.

M.C.C: ¿Cuáles son las piezas que componen el Fashion Freak?

Virginia Rivero (productora de Fashion Freak): Buena pregunta. Fotonovela Fashion Freak es uno de sus formatos (editorial fotográfico narrativo de 64 páginas, más de 100 fotogramas y 35.000 ejemplares su última edición). La Pasarela Fashion Freak es el formato espectacular donde las modelos son bailarinas y no desfilan, danzan sobre el aire. La Pasarela Pelo Freak (pasarela donde las estrellas son los peinadores y los modelos son el público, cualquiera puede experimentar el cambio de look). La Pasarela Make Freak (lo mismo pero en Make-Up) o la Pasarela Freak Flash (la pasarela fotográfica de Fashion Freak) son otros formatos que se enmarcan en la programación del festival.

M.C.C: ¿Este es el 1er año en Buenos Aires? ¿Qué características planean para su presentación?

V.R: Buenos Aires es la ciudad que más nos gusta en el mundo. Y la que mejor nos va a entender. Así que estamos trabajando muchísimo para que la programación tenga lugar para todos los diseñadores y profesionales de distintas áreas.
Comenzaremos la semana que cierra el 27 de Noviembre, con 3 jornadas de work-shops, llamada Escuela Fashion Freak.
Habrán fiestas performance en discotecas. Habrá un tour. Habrá un show-room y la Gala Fashion Freak, el 27 de Noviembre, en El Planetario. Allí, en el corazón de Fashion Freak Festival, se sitúa La Pasarela Fashion Freak y gran parte de los formatos consagrados.

M.C.C: ¿Cuáles son en líneas generales las ideas que sostienen acerca de la moda y su desarrollo actual?

F.I y V.R: Para tener una idea clara, es preciso entrevistar a Susana Saulquin. Ninguno de los dos somos observadores de la moda. Como a ella, nos apasiona el diseño y las artes que confluyen en el mundo de la moda. Es cuestión de ejercicio. En lo que todos coincidiremos seguramente es en la previsión de una explosión, una multiplicación en la oferta, una atomización en el mercado. H&M es la pesadilla que tenían los capitalistas ante el comunismo y la realidad que se impone en el capitalismo y este concepto está cerrando mercados y marcas. Lo positivo es que esto dejará buenas olas para los diseñadores independientes que se lancen a surfearlas.
La moda o lo que hasta ahora se entendía por moda dejará de existir. Ya lo ha hecho. La penetración de las pasiones y los deseos de originalidad en el mundo laboral de la moda ha creado tantos profesionales (de todas las disciplinas que hacen a la moda) con nuevas capacidades, ideas, innovación como premisa, que la moda (tendencia cíclica y programada a plazos demasiado largos para la velocidad de mi conexión a internet) les queda pequeña y están cambiando el panorama totalmente…

Evolución de la indumentaria en el Siglo XVI

1. Panorama político y social del siglo XVI

Al estudiar el vestido de la Europa occidental del siglo XVI se puede detectar una cierta obsesión por condicionarlo a la influencia que tuvo la política imperial española. Es verdad que el poder de Felipe II puede resultar abrumador; es verdad que el peso de la Inquisición fue sobrecogedor en todo el ámbito social y, por tanto, también atenazó una indumentaria que podría haber evolucionado de otra forma más libre y creativa; la reacción de las poderosas monarquías católicas contra la reforma protestante también condicionó la manera de vestirse. Pero es indudable que en este siglo, y para la posteridad, el humanismo que irradió el Renacimiento se impuso sobre todas las mordazas y este fue en definitiva el resultado: La Europa renacida y emprendedora que configuró lo que todavía seguimos llamando civilización occidental.

El poder del trono de Felipe II impone, en buena medida, una forma de vestirse en todos sus dominios, sabiendo que ello formaliza e identifica quiénes son sus súbditos. Pero tal poder político también es paralelo a la riqueza que genera y la corte no sólo provoca rechazo de los sojuzgados sino también admiración y deseos de ser emulada. Aun está lejos el tiempo en que la alta burguesía adopta las costumbres ostentosas de la aristocracia; pero todo llegará, porque la sociedad tiene sus constante mecanismo de acción y reacción.

Mas si el estilo de la indumentaria española se impone en buena parte de Europa de la mano de Felipe II –una indumentaria de rigor pero también ostentosa de lujo y riqueza– no es ésta la única vía de influencia del estilo y el gusto español. Ya desde el sigo pasado, una familia española, los Borja (Borja en España y Borgia en Italia) se ha trasladado a Roma y se adueña del gran poder que ejerce el papado. Cuando el Papa Rodrigo Borgia (Alejandro VI) muere en 1503, su hijo César Borgia (Duque de la Romagna) y su nieta Lucrecia Borgia (Duquesa de Modena y Ferrara) ejercerán el gran mecenazgo (prolongado con la dinastía milanesa de los Sforza) del Renacimiento: son los patrocinadores de Miguel Ángel, Tiziano, Leonardo y el Bosco; puede afirmarse que no existe en toda la historia de la cultura europea un caso de influencia familiar tan importante como este. Lucrecia Borgia será la mujer que más moda haya impuesto en toda la evolución del vestido occidental y también en la forma de ejercer esta influencia.

Y el hecho más relevante en esta dinámica de cambios está insertado también en esta política imperial: los descubrimientos. En 1492, Cristóbal Colón se encuentra con el continente que luego se llamó América; en 1498, Vasco de Gama rodea África y llega a la India. Dos mundos se van a descubrir mutuamente. La importancia del comercio veneciano se desplaza a Sevilla y Lisboa, que polarizan el tráfico de Europa hacia América, por un lado, y hacia Asia por el otro. Pero Sevilla y Lisboa son nada más que dos bolsas de comercio del mercado en el que interviene toda Europa. La Casa de Austria, reinante en España, facilita que los comerciantes alemanes intervengan de inmediato en este mercado; también franceses y flamencos. Ante la nueva situación, las importantes ciudades italianas reaccionan y rearman sus organizaciones comerciales y bancarias; Venecia, Milán, Florencia, Génova, recobran un nuevo impulso. Europa absorbe materias primas llegadas del exterior: algodón egipcio, americano y de la India, seda de los países del Medio Oriente, productos que Europa transforma y consume y que convierte en riqueza. Hay una nueva distribución comercial: Lyon y Amberes serán principales plazas financieras; grandes manufacturas de lana se asientan en Inglaterra, Francia y los Países Bajos, haciendo olvidar la vieja estructura artesana; la primera máquina de tricotar se inventa en Nottingham, en 1589 por la exigente necesidad de aumentar la producción de lana tejida.

De América llegan grandes cantidades de oro y plata hasta el centro de Europa.

El clérigo inglés William Lee, en 1589, inventó una máquina de tricotar para que su esposa aumentara considerablemente la producción de un género de punto en lana. Esta máquina inventada por Lee va a conseguir que a mitad del siglo siguiente (el siglo XVII) los tejidos de lana merina española sean una importantísima industria textil europea. Ello transformará el panorama agrícola europeo: tierras de cultivo vuelven a ser pastizales de ganado lanar. El desarrollo del textil mecanizado tiene mucho que ver en la formación de una nueva clase social, los obreros de las fábricas, que impulsarán los grandes movimientos ideológicos en la Europa del futuro. Parece ser que el invento de Lee y el género de punto no tuvo buena acogida política en Inglaterra y cuentan que Lee murió en la miseria en París, en 1610.

Tejidos finos comienzan a fabricarse (precedente de moda) y el lujo en la indumentaria se amplía y se consolida. Una segunda rama de materias primeas vienen de países exóticos y entra en el mercado europeo: los tintes naturales.

Este incremento notable en el uso de los tintes es muy importante en cuanto a modificar la indumentaria (otro precedente de moda), puesto que se trata de materias primas destinadas a transformación de los tejidos. El índigo de India y Ceilán, el palo de Brasil, la cochinilla de Armenia, la jena de Arabia, el palo campeche (azul violeta) de América. La importancia de los tintes en el textil va a alcanzar su cima a mitad del siglo XVII.

Las ciudades europeas experimentan un gran crecimiento poblacional. Lyon, París, Venecia, Florencia, Londres, Munich, Nuremberg rondan los 100.000 habitantes. Son grandes centro administrativos y los ricos equiparan a los cortesanos en el gusto por la vestimenta; la corte ya no detenta la exclusiva en el buen vestir. Venecia, que nunca había ensombrecido su esplendor, acapara la atención de la nueva clase alta europea y todos quieren participar en la ya famosa vida social veneciana y florentina.

El aumento de la demanda provoca mayor producción textil y ello suscita el primer movimiento de obreros especializadlos que traspasan fronteras, desde unas fábricas a otras que se están haciendo más importantes, de Italia a Lyon, Tours, Paris, que abastecen a la corte y a los nuevos ricos.

La ornamentación de la indumentaria italiana es copiada en los otros países europeos.

Cuando culmina la mitad del siglo los precios han subido demasiado. Las guerras de religión ayudan al empobrecimiento. Familias de aristócratas arruinados se alían con otras de burgueses ricos. Los trabajadores y campesinos sufren más que nadie la pobreza y se empobrece también la indumentaria en general, aunque las pinturas de la época, que sobreviven hoy en los museos, no hablan del pueblo sino de la corte y las clases altas de la ciudad.

Ver el cuadro completo alta resolucion edición disco o a descargar Izda.: La emperatriz Isabel de Portugal (1503-1539), esposa de Carlos V. Tiziano, 1548. Óleo sobre lienzo. Museo del Parado. Foto del museo. Suntuoso vestido, el tocado a la portuguesa, las joyas y el abanico.

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BIBLIOGRAFÍA

Historia general de España, Espasa Calpe.

Mujeres españolas, Salvador de Madariaga, Austral.

Cristóbal Colon, Salvador de Madariaga, Espasa-Calpe.

Memorias de Cristóbal Colon, Stephen Marlowe, Mondadori.

Isabel la Católica, Tarsicio de Azcona, Sarpe.

El vestido en la época de los RR CC, Vol. I, El traje femenino, Germán Vernís.

Trajes civiles y militares en los días de los RR CC, Narciso Centenach, Boletín de la Sociedad Española de Excursiones.

Histoire du costume, François Boucher, Flammarion, Paris, 1983

Breve historia del traje y de la moda, J. Laver, Ensayos Arte Cátedra.

2. La indumentaria española en Europa y su evolución fuera de España

En toda Europa, el estilo de vestimenta más sobresaliente e influyente durante la Baja Edad Media es el de la vestimenta Italiana, pero ésta empieza a decaer cuando Europa occidental sale del régimen feudal y las monarquías emergen y configuran estados-naciones más poderosas que la fragmentación política del norte italiano, cuyas riquezas, además, son ambicionadas por los nuevos poderosos. Al final del siglo XV la indumentaria en Italia está dominada en parte por los estilos procedentes de Francia y Alemania y sobre todo por el estilo español, que definitivamente impone Lucrecia Borgia, de ascendencia española.

  • La gran expansión de la moda española es consecuencia del gran poder de Carlos V (Carlos I de España) cuando hereda los reinos de España y se crea el imperio español en la corona que se ciñe la Casa de Austria. Este poder es tal que todo lo que acontece en el reino de España va a influir en los países europeos:

  • Los descubrimientos de Cristóbal Colón acrecientan el prestigio español.

  • La colonización de América crea un raudal de riqueza en forma del tráfico inmenso de metales preciosos hacia el centro de Europa, financiando (entre otras cosas) el lujo renacentista.

  • El final de las guerras de Granada y la expulsión de los moriscos unifica la Península Ibérica, añadiendo más entusiasmo a la difusión de la moda española.

  • El triunfo de Carlos V sobre Francisco I, en la batalla de Pavía, confirma el predominio del emperador sobre el tablero europeo.

Al momento de heredar el trono, Felipe II no necesita más que su voluntad para imponer la moda española en la gran parte de Europa donde reina. Es la vestimenta austera y recatada de un rey que vive el rigor de su religión católica. En ella predomina el negro tanto como la ausencia de adornos; se dice que en la corte del Escorial ni siquiera los bufones vestían colores chillones. La vestimenta femenina aleja a la mujer de toda voluptuosidad. La rigidez evidente en las prendas obliga a los cortesanos a permanecer especialmente erguidos, lo que transmite una imagen de cierta superioridad.

La primera modificación del vestuario se introduce cuando los cortesanos comienzan a hacer ostentación de riqueza, con metales preciosos y pedrería que llega de las colonias e incorporan además ricas telas de seda y holanda. La corte reacciona contra este uso y se promulgan las sucesivas leyes suntuarias, destinadas a combatir no sólo el lujo sino cualquier desviación de la estricta observancia religiosa dictada por la corte. Se prohíbe el uso de ornamentos y se coarta, por tanto, la disponibilidad de los nuevos recursos con que cuenta el país y el perfeccionamiento de los artesanos que crean el vestuario.

Los países que no están bajo el imperio español adoptan algunas modas españolas y especialmente aquello que escapa a las restricciones legisladas. En Italia, la pintura de la época muestra prendas recargadas, con terciopelos que sirven de apoyo a ornamentos espléndidos, cinturones de piedras preciosas, cadenas, anillos de oro, collares de perlas, pectorales de rubí y esmeraldas. Otros artistas añaden a las manos de su modelo artículos de lujo que hacen notar su rango social y su riqueza.

Más tarde, la Reforma luterana y la Contrarreforma católica dividen Europa: los protestantes del Norte se apartan de la severidad de la vestimenta española mientras que los católicos del Sur se atienen a las normas de indumentaria impuestas por la Contrarreforma.

En Italia la moda española es aceptada hasta tal punto que se critican alguna influencias de otras extranjeras. Venecia puede ser la excepción, pero lo es de forma que al estilo español se añade el lujo y la belleza del estilo propio veneciano, que es Lucrezia Borgia. Al negro y a los colores oscuros añade los bordados en oro.
Fuente: edyn

En el retrato del Emperador Carlos V, pintado por Tiziano, podemos distinguir los calzones altos en forma de tonelete, que llegan hasta un poco por encima de la rodilla. El cuello de la camisa asoma un poco sobre el cuello del sayuelo con vasquiña. Como prenda de encima lleva el  jubón, de mangas a bandas y abullonadas y sobre el jubón la chamarra de piel. El sombrero-boina plana, lleva adornos de orfebrería.

Del cuello cuelga un pequeño collar con el Toisón de Oro. La bragueta es tan notable como en una armadura y tiene la misma función que en ella, protección. Del puñal en la mano derecha pende una enorme borla de pasamanería.

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BIBLIOGRAFÍA

Historia general de España, Espasa Calpe.

Mujeres españolas, Salvador de Madariaga, Austral.

Cristóbal Colon, Salvador de Madariaga, Espasa-Calpe.

Memorias de Cristóbal Colon, Stephen Marlowe, Mondadori.

Isabel la Católica, Tarsicio de Azcona, Sarpe.

El vestido en la época de los RR CC, Vol. I, El traje femenino, Germán Vernís.

Trajes civiles y militares en los días de los RR CC, Narciso Centenach, Boletín de la Sociedad Española de Excursiones.

Histoire du costume, François Boucher, Flammarion, Paris, 1983

Breve historia del traje y de la moda, J. Laver, Ensayos Arte Cátedra.

El emperador Carlos V con un perro. Tiziano. Hacia 1533. Museo del Prado. Foto del museo.

La historia de la moda. El traje de los Reyes Católicos, el Siglo XV

En el CAPÍTULO 1Historia de la moda antigua y moderna

HISTORIA ANTIGUA

1 El punto de partida histórico. 1.1 El Precedente de la moda: desde el final del siglo XV hasta mediados del siglo XIX. 1.2 La Historia de la moda: de mediados del siglo XIX a la actualidad. 1.3 Consideraciones en este estudio.

/2 El vestido de Isabel la Católica. 1. Introducción. 2. Marco histórico. 3. El personaje. 4. Generalidades sobre su vestuario. 5. Prendas femeninas más usuales en la España de los Reyes Católicos. 6. Leyes suntuarias en la época de los Reyes Católicos. 7. Análisis iconográfico del cuadro La Virgen de Los Reyes. 8. Notas. 9. Bibliografía.


1. El punto de partida histórico

La historia del vestido tiene sus inicios en los tiempos más remotos de la historia del hombre. No osamos pronunciarnos sobre cambios bruscos en nuestra evolución del vestuario, pues ya hemos visto sobradas razones en torno de la indumentaria, incluso de la más arcaica, y, a ese respecto, no nos sentimos tentados a especular tanto como para constreñir determinados períodos históricos, que en tiempo real duraron muchos años, que se dieron en muchas generaciones de hombres y mujeres, y reducirlos a lo que hoy llamamos un cambio de estilo como si no fuera más que el resultado de una ecuación instantánea. Debe estudiarse la moda globalmente, sin caer en la tentación de ser tan parciales que el espíritu de la moda, tan cambiante en las tres últimas décadas, nos lleve a pensar que la moda es un fenómeno efímero, vano y sin fundamento. Es por cuestión de espacio y por concretar mejor la materia de estudio por lo que gran parte de la historia del traje la dejamos para los tratados de Antropología, Historia del Arte y lo que en definitiva se viene llamando con propiedad Historia del Vestido. Pero el aspecto de la moda que la relaciona con la industria y con el diseño sí nos interesa, para encuadrar en ello nuestra profesión, primero, y para que el complejo fenómeno de la moda actual no quede desligado de lo que la moda ha sido. Es decir, nos interesa la parte industrial de la moda y su estructuración, porque esto es el enfoque del diseño: el diseño de moda.

La segunda intención, la de conectar la moda pasada con la moda actual, es proponerle al estudiante que mantenga permanente atención a este propósito; porque la moda actual, que es tan compleja, que no se atiene solamente al interés por la vestimenta sino por el aspecto integral del individuo, puede ser la culminación del desarrollo ininterrumpido de las modas pasadas y la integración de la moda en la cultura del ser humano, social y urbano.

Consecuentes con este propósito, presentamos un boceto histórico en dos partes: la primera como El Precedente de la moda, y la segunda parte como una síntesis de la Historia de la moda. Para nosotros, existe una diferencia fundamental entre ambas épocas históricas en cuando a la indumentaria: en la primera nace la importancia dada al hecho de vestirse, motivada por la ostentación de riqueza, el gusto por el lujo, la distinción social expresada con el vestido; en la segunda lo que nace es concretamente un producto industrial y de consumo llamado moda.

1.1 El Precedente de la moda: desde el final del siglo XV hasta mediados del siglo XIX

El punto de partido elegido es aquel en que el Viejo Mundo se transforma.

Para comprender cómo cambia el mundo en las fronteras de los siglos XV y XVI, hagamos esta breve consideración: Hasta finalizado el siglo XV Europa ignora América y sabe poco de Asia y África. En el final del siglo XVI y durante todo el XVII los europeos conocemos un Nuevo Mundo; distintas civilizaciones se encuentran, se acercan, se imitan.

En ese mundo antiguo, sobre todo en la Europa occidental y meridional, van a ocurrir cambios importantes en un marco de monarquías y principados, aunque el resto del continente permanecerá en principio dominado por el régimen feudal. Es ésta una recomposición consecuencia de matrimonios principescos, que hará desaparecer entidades políticas heredadas de la Edad Media (el ducado de Borgoña, 1493 ; el ducado de Bretaña, 1532) y nacerán otros nuevos estados (Aragón y Castilla en España, País de Gales en Inglaterra). Es la nueva Europa con menos estados y más homogéneos, afirmándose el carácter nacional de cada uno ellos. En Italia no cambia nada y Venecia mantiene su independencia. Dos grandes ducados de Rusia y Lituania y el reino de Polonia, en el Este; tres reinos escandinavos en el Norte y el reino de Inglaterra en el Oeste. La Europa occidental y sur-oriental la forman los reinos de España, Francia, Nápoles y Cerdeña por una parte, y por otra, el Sacro Imperio Germánico de Carlos V y el Imperio Otomano de Soliman El Magnífico. Por añadidura, muy pronto el Sacro Imperio Germánico y los reinos de España se funden en uno solo, el Imperio Español, desbordando con mucho el continente europeo. Pero no sólo el mapa de la indumentaria deja de coincidir con el viejo esquema político sino que aquel empieza a evolucionar con mayor fuerza, empujado por el renacimiento artístico y literario, que culmina en el siglo XVI y que recupera la dignidad para el cuerpo humano. Es el Renacimiento. El arte y la cultura de este movimiento se implican en la indumentaria: se buscan modelos nuevos y variados para vestir, se combinan líneas, colores, volúmenes, se hacen tejidos nuevos buscando armonía y, decididamente, elegancia. Se recupera el orgullo de la belleza física y el disfrute del placer.

Un diseñador de moda no puede por menos de hacer un ejercicio imaginativo y pensar qué hubiera sido el Renacimiento, en pos de la belleza y la perfección humana, de haber contado con los medios industriales que nos encontramos al final del siglo XIX.

Y es justamente para prologar este inicio por lo que nosotros introducimos aquí un subcapítulo especial: El vestido de Isabel La Católica, por la importancia del personaje en todos los sentidos, por ser mujer y porque ciertos prejuicios, de sobra infundados, la han discriminado injustamente contra el interés que el vestuario femenino tiene en la Historia de la moda.

1.2 La Historia de la moda: de mediados del siglo XIX a la actualidad

Arrancamos el estudio de esta síntesis histórica de la moda en el punto en que comienza a darse la interrelación entre las tres cuestiones a estudiar por quien va a ser un diseñador de producto de moda: la industria textil, la moda y el diseño de moda. Este momento histórico es la segunda mitad del siglo XIX. Estos ciento cincuenta años los dividiremos en varios períodos hasta llegar a la actualidad, con la aparición de los estilistas y, finalmente, después de 1983, la nueva concepción de la moda: el look, que incluye no sólo la indumentaria sino todos los complementos de moda y la completa apariencia personal, el cuerpo humano tanto vestido como desnudo. En cuanto al ámbito geográfico de este resumen histórico, nos referiremos especialmente a la Europa occidental y, en cortas alusiones, a los Estados Unidos y Japón.

1.3 Consideraciones generales en este estudio

Un diseñador de producto de moda tiene obligación no sólo de conocer la historia de ésta, también debe estar capacitado para comprenderla y reinterpretarla. Asumiendo este deber profesional, aquí no estamos haciendo precisamente un resumen histórico de cómo nos hemos vestido desde el inicio de nuestra civilización hasta hoy (historiadores son otros; nosotros no pretendemos escribir la historia), sino hacer una exposición crítica de la historia de la moda. Es decir, leyendo a los historiadores, nosotros intentamos no sólo conocer los hechos sino analizarlos buscando las causas de por qué ocurrieron y desglosando las consecuencias; nos interesa la evolución histórica de la indumentaria con sus propias implicaciones sociales de tipo ideológico, moral y estético. Este es nuestro postulado inicial, como queda dicho en el capítulo preliminar Vestirse, adornarse, transformarse.

Cada autor crítico que se implica en la historia de la moda lo hace dedicándose a uno, varios o todos los aspectos de la moda. El historiador contempla todos a la vez, porque la evolución en la indumentaria tiene aspectos geopolíticos, económicos e incluso religiosos. Al diseñador le interesan esos aspectos pero no le servirían de mucho si de este estudio excluyera el análisis de las indumentaria en sí misma, cada vestido, cada prenda, cada pieza y las modificaciones y transformaciones que en ella se dan a lo largo tal historia; y no solamente refiriéndose a la indumentaria, también a los complementos de ésta y lo que ésta significa en cuanto a la transformación de la apariencia del individuo que se viste.

La interpretación de la historia del vestido y de la moda es para el diseñador tan importante como la historia misma. Por esta razón, a la hora de una lectura de la historia, al diseñador le interesa más que a nadie conocer al historiador o al crítico, al autor; sus motivos a al escribir, sus razones de historiador o de analista son importantes cuestiones a tener en cuenta para poder contextualizar la materia estudiada. En resumen, diremos que hay una historia geopolítica del vestido y de la moda; una historia económica y social; una historia religiosa; una historia de la estética en la vestimenta. Y lo que más nos interesa recalcar: Que hay una historia de la moda propiamente dicha, desde que comienza la revolución industrial y aparece la sociedad de consumo, y otra que es la historia del precedente de la moda, que comienza con la desaparición de la pobreza medieval y al iniciarse la creación de riqueza en las naciones europeas de la Edad Moderna: la vestimenta es ya un signo de identidad, que irá evolucionando con el paso del tiempo y que se inscribe en los demás aspectos sociales de cultura, de arte y de relaciones sociales entre países, comunidades, clases sociales e individuos.

Puede decirse que Francia es el único país del mundo donde la moda forma parte de su historia. Christian Dior realiza el primer pase de modelos que se conoce en todo el mundo, el primer desfile de moda, y lanza la tendencia y línea de moda llamada New Look. La sociología de la moda en Francia requeriría un estudio de superioridad incomparable a lo que aquí podemos hacer. Sencillamente queremos dar someros apuntes, porque sí nos parecen importantes para entrar en la historia de la indumentaria y de la moda. Uno: los historiadores que nos convencen son los capaces de adoptar una visión global de la evolución de la indumentaria, considerando todos los factores que han intervenido en esa historia genuina de cambios que es ésta; y dos: que la indumentaria como tal nos interesa más que ninguna otra cosa, aunque no por eso la desliguemos de sus raíces en la política, la economía, el arte y la ideología y todo aquello que atañe al comportamiento del ser humano viviendo en sociedad. Es decir, somos diseñadores de producto de moda y vestimos y adornamos la ciudadanía de acuerdo a su comportamiento social; no a la inversa. No diseñamos costumbres sino que las vestimos.

Finalmente, puntualizando el capítulo que iniciamos ahora, estudiamos la historia de la indumentaria y de la moda para conocer cómo se vistió, se adornó y creó su propia apariencia cada una de las comunidades humanas y las personas en cada momento histórico que vivieron.

1. Introducción

A veces hay que ser extremadamente generosos en el estudio de la Historia para que ella nos conceda de su riqueza el don más preciado: Comprensión. Hay períodos en ella que incluso para los profanos resultan interesantes y hay otros que hasta para los estudiosos carecen de atractivo; pero, naturalmente, hay que juntarlos todos para que la historia de la Historia sea completa.

En lo relativo a el traje tal vez el personaje gigantesco de Isabel la Católica no tenga más que una pequeña significación en la realidad objetiva; en la ficción y en el mito es otra cosa, como veremos más adelante, pero no se le puede pasar por alto. Y no se trata de que vayamos a buscar donde sabemos que no hay sino de, en principio, medir las distancias y después estudiar lo que sí hay; y de lo que no hay por qué no. Tratándose de una tan gran dama deberíamos sospechar que su ropero seria enorme; sin embargo es bien reducido. ¿Por qué?

Este subcapítulo tiene como base documental gráfica el cuadro anónimo La Virgen de Los RR CC, que se conserva en el Museo del Prado.

La Reina Isabel La Católica. Fragmento de La Virgen de los Reyes Católicos, obra anónima de 1490. Óleo sobre tabla Madrid, Museo del Prado. Foto del museo.

2. Marco histórico

La Baja Edad Media termina el año 1453 con la caída de Bizancio en poder de los turcos, pero para la Historia de España algunos autores sitúan este límite al final del siglo XIV; es lógico: La historia de los Reyes Católicos no se puede medir en dos mitades, en dos historias distintas. Cuando Isabel muere en 1504, el Nuevo Mundo ya se conoce y las Españas son un estado moderno; para nosotros la Edad Moderna empieza aquí.

Los siglos XIV y XV configuran la parte transcendental de la Baja Edad Media en la Historia de España.

A principios del siglo XIII los reinos de León y Castilla quedan unidos en la corona de Fernando III El Santo. El rey que le sucede, Alfonso X El Sabio, lleva esta corona casi hasta final del siglo, 1284, y es en la cultura, mucho más que en la política, donde su reinado resultó decisivo. Las escuelas de investigadores y traductores que él fundó y mantuvo, en las que trabajaban sabios árabes, judíos y cristianos y a las que vinieron estudiosos de toda Europa, significaron que todo el acervo cultural de la antigüedad se archivara y no se perdiera. Visto desde hoy, conseguir tal cooperación cultural, tal ecumenismo resulta asombroso por su modernidad.

No solamente quedaba por terminar esa larga historia llamada Reconquista, cuya esperada conclusión mantenía todo entredicho; imposible adivinar qué ocurriría después y mientras tanto, puesto que continuaban las revueltas o de los nobles y empezaban las luchas dinásticas entre los grandes reinos de la península: Portugal, Castilla, Navarra y Aragón; las Españas eran una composición y descomposición permanente de reinos y heredades. Toda la Baja Edad Media se escribe en dos capítulos principales que son simultáneos entre si, uno de guerras y otro de casamientos, particularmente a partir de 1369 con la llegada de los Trastámara a la corona de Castilla y León.

El final del siglo XIV se sacude con el horror de la primera gran matanza de los judíos en España y el año 1391 puede ser considerado como una de esas fechas que marcan una nueva época. Al fanatismo por e l poder feudal, nobiliario y real se suma el fanatismo religioso que también necesita poder. Si en el año 1492 no se hubiera descubierto ese Nuevo Mundo, sin esa última salida triunfante, con la terrible persecución contra judíos y la tormentosa Inquisición, con la dominación árabe vencida, el saldo político de los Reyes Católicos, a pesar de los pesares, podría haber sido cero.

Pero volvamos al principio del siglo XV.

Juan II de Castilla, en su larguísimo reinado (lo fue desde niño y durante cincuenta años), quiso hacer valer su talante de hombre culto y su política conciliadora y de largo alcance pero no lo consiguió. Tal momento histórico prometió el máximo esplendor y sus protagonistas en todas las cortes bien se empeñaran en ostentar sus lujos y sus poderes; sin embargo, las pasiones llegaron a ser guerras fratricidas y dieron al traste con todo. En esta circunstancia de ruina, de odio, desastre y vergüenza, nace Isabel de Castilla, la Católica, un jueves santo 22 de abril de 1451, aunque las circunstancias propiciaron que ni siquiera tengamos su partida de nacimiento.

De la pena que daba vivir en aquellos días queda en nuestra literatura una expresiva constancia; son las Coplas-elegías que Jorge Manrique escribió a la muerte de su padre Don Rodrigo (1476), meditación sobre la nada de las cosas, el desprecio a la vida y el poderlo de la muerte. Para este poeta castellano, la pérdida de su padre, e l conde, fue el centro de una angustiosa depresión.

Isabel de Castilla, cinco apuntes al principio de su historia:

1) Hija de una reina hermosa, Isabel de Portugal

Dios vos hizo sin enmienda

de gentil persona y cara

… cual Giotto no vos pintara

… Ilustre reina fermosa[1]

2) Nacida en Madrigal de las Altas Torres, en un modestísimo palacete de ladrillo y tapial.

Ni su partida de nacimiento ni su fe de bautismo existen hoy. No consta que su padre el Rey estuviera

presente en su nacimiento[2].

3) A los dos años de edad, su padres quedan ensangrentados con e l ajusticiamiento de su primer ministro-valido-privado, Don Álvaro de luna.

4) Su padre muere cuando ella apenas ha aprendido a hablar; tres años de edad. Su hermano preferido Alfonso, su compañero de juegos en la infancia, muere también pocos años después. Queda doblemente huérfana de afecto.

5) Enrique, su hermano mayor hereda el trono. Enrique tiene una hija, Juana, pero es desheredada (La Beltraneja) por no ser tenida como hija del rey. Isabel hereda el trono y será la última reina de Castilla y León. Su matrimonio con su primo Fernando de Aragón se celebra a escondidas, sin dispensa papal.

¿Cabe mayor cúmulo de adversidades y contradicciones en torno a su persona, para el principio de la historia de una reina que llegó a ser lo que fue?

Cuando Isabel asume la pretensión de ser reina tiene que enfrentarse a casi todo, porque incluso sus más poderosos partidarios, sus pretendientes, no la prestan un apoyo para ella sino que la pretenden ambicionando su corona. Esto es aplicable hasta para el pretendiente con quien se casa, cuestión que ella da por zanjada de forma bastante unilateral en el mismo día de su proclamación como reina.

Suele ocurrir que grandes personajes históricos su aspecto político y su aspecto privado ofrecen dos personalidades distintas, como perteneciendo a dos diferentes personas, pero en el caso de Isabel la Católica no es así; al menos no lo es desde su matrimonio.

3. El personaje

Si hubiera que elegir una sola palabra para definir el carácter de Isabel la Católica, diríamos que ella era obstinada. En un estudio tan modesto como este, sería demasiado pretencioso querer exponer con rigor las múltiples facetas de esta obstinación; pero nos hacemos una idea de su labor política, porque es lo que define su vida. Describimos en muy grandes rasgos qué fue esta labor.

En primer lugar, asegurar su ascensión al trono, en los años que van desde su matrimonio hasta la muerte del rey, su hermano Enrique IV.

Desde el principio del reinado, superar la crisis feudal, creando un orden social nuevo en el estado que ya se llamará solamente Castilla.

Le añade a esta unidad política otra unidad: religiosa; a base de sangre y fuego, como es bien sabido, lo que la llevó a ser la Muy Católica Reyna. Pero no puede negarse que ésta era la garantía para sostener la nueva situación.

Organización de la hacienda del reino: institución de impuesto de estado y su recaudación. Ensayo y puesta en marcha de los primeros presupuestos nacionales, empeño este que no se da por logrado sino al final de su vida de reina.

Si a todo lo anterior se añade que la reconquista de la península se consuma solamente doce años antes de su muerte y que la unificación de todos los reinos de los que iba a ser España se logra cuando ella ya ha muerto, podemos comprender la ingente tarea política que Isabel llevó a cabo en sus 36 años de reina.

Parece difícil imaginar que a esta señora le quedara algún tiempo para dedicarlo a sus cuidados personales.

Pero hay otra cuestión fundamental: la suya era una corte ambulante.

Tomamos como referencia una etapa de diez meses, que van del junio del 1478 a marzo del 79. Una etapa que obligatoriamente tendría que haber sido tranquila, porque es el tiempo en que viene al mundo quien debiera haber sido su heredero, el príncipe Juan. Y nada más lejos de la tranquilidad. Ese verano lo pasa la reina en Sevilla, donde da a luz a la vez que arden las primeras llamas de la Inquisición y que son los días más crueles y dolorosos la reina Católica. En octubre se traslada a Córdoba y en noviembre está ya en Trujillo, Cáceres; después viaja a Medellín, Mérida, Montánchez, y vuelta a Trujillo. Para tratar la paz con Portugal, se acerca a la frontera, llegando a Alcántara a mediados de Marzo. Reina que vivía a lomos de una caballería, ¿cómo podía vestir? Si a esto añadimos que en cuanto a alojamiento andaban más o menos de prestado[1], ¿cómo es posible vestir bien viajando constantemente y con escaso equipaje?

[1] Los Alcázares sevillanos pertenecían ya a la Corona, pero las estancias durante los viajes eran propiedades de los nobles partidarios de la reina.

4. Generalidades sobre su vestuario

La cuestión de la fortuna personal con que contaba la reina es imprescindible que la tengamos en cuenta. Puede decirse que la mayor riqueza que disfrutó fue la dote recibida de su rico suegro, Juan II de Aragón. Pero ni en esto tiene suerte. Aunque la boda sea la mejor ocasión que tiene para lucirse una novia, Isabel (después de rechazar a varios pretendientes), al casarse con su primo Fernando, tiene que hacerlo a escondidas, en casa de sus amigos los Vivero de Valladolid (porque no tiene aun la dispensa papal), en ausencia de su hermano el rey y en contra de su voluntad, y en ausencia también de sus padres hace años fallecidos. ¿Puede haber boda más deslucida y descompuesta para una joven promesa de reina?

La descalificación más cruel que la mala fama le ha venido dando a doña Isabel es que era “un desastre de mujer”[1].

Sin embargo, para una señora tan indecente como dicen, sencillamente resultaría imposible realizar las proezas políticas y diplomáticas que ella realizó. No fue sólo la pura política y el ejercicio de poder lo suyo; supo conseguir además el mayor de los éxitos diplomáticos de aquella época: Poner al sumo Pontífice de su parte.

Para ser objetivos hay que descartar la nefasta influencia de los cronistas de la época. Isabel, podemos estar seguros, ni anduvo sucia por la vida ni se vistió con los escudos de todos los reinos ni con demasiados oropeles. Hay que tomar en justa medida la constancia documental.

5. Prendas femeninas más usuales en la España de los Reyes Católicos

a. Prendas más interiores: la camisa y las calzas

a.1 Camisas

Por influencia árabe, camisa labrada, bordada con pasamanería superpuesta. Las camisas listadas se adornaban con cintas de diversos colores cosidas a la tela y las escacadas llevaban adornos ajedrezados. La camisa se veía en el exterior por las mangas.

Aparecen, por evolución, distintos tipos de mangas:

a) Mangas abullonadas: La costura del codo se cerraba en varios puntos con cintillas dejando ver la camisa en bullones.

b) Mangas abiertas transversalmente, bien en la sisa o en el codo. A través del cordaje de unión se veía la camisa.

c) Manguitos: al reducir la parte superior de las mangas quedaban los manguitos atados por cintas.

d) Mangas con bocas amplísimas que colgaban lateralmente.

e) Mangas mucho más largas que los brazos que cubrían.

a.2 Calzas.

Cubrían las piernas y el cuerpo hasta la cintura. Podían ser: a) a la usanza occidental, de paño fino y ajustadas; b) a la manera mora, de fino lienzo, anchas, plegadas y arrugadas.

b) Corpiños y faldetas

b.1 Corpiño

Sobre la camisa se ponían un corpiño ajustado, normalmente sin mangas, llamado también cos o corpezuelo.

b.2 Faldetas

Faldas interiores que quedaban parcial o totalmente ocultas por los demás vestidos; se lucían cuando las mujeres llevaban recogida la falda del vestido.

b3 Prendas para vestir el cuerpo.

a) Un conjunto muy utilizado era el formado por un cuerpo (gonete o sayuelo) que llegaba por debajo de, la cintura, y una falda llamada vasquiña.

b) Existían también trajes ajustados que marcaban l a cintura e iban forrados de lienzo para conseguir tersura. Se llamaban sayas y briales; en Aragón a la saya se la llamaba gonela.

c) Los vestidos plegados estuvieron de moda en Europa hasta mediado el siglo XV. Tenían una serie de pliegues en forma regular sin que se conozcan los métodos para obtenerlos. En España se convirtieron en característicos del tercer cuarto de siglo.

d) Otro traje, de influencia francesa, llevaba un escote de pico con un reborde, tira de piel o terciopelo, y se ceñía con una faja que marcaba el talle más bien alto.

e) Los sayos moriscos femeninos estaban hechos con dos telas distintas que combinaban, haciendo medio sayo de una y medio sayo de otra, o combinando jirones alternados cosidos unos a otros; solían ser combinaciones de brocado con otra tela.

f) Y por último, lo verdugos. Inventados por Juana de Portugal, esposa de Enrique IV, para disimular su estado de buena esperanza (madre de Juana “la Beltraneja” qué se supone no era hija de su marido). Eran aros de mimbre que se cosían en la parte exterior de la falda, recubriéndolos con una tela contrastada por color y/o textura con ella; así eran también elementos de adorno. Pronto aparecieron los verdugos de tela que eran más flexibles y se solían llevar en las faldillas interiores, con un traje abierto encima. A finales del siglo XV desaparecerían para reaparecer como verdugado, en el reinado de Carlos V.

b4. Los trajes de encima

Solían llevarse encima de las prendas anteriores. Eran holgados, sin costura en la cintura y por lo general se llevaban sueltos y despegados del cuerpo.

Existían dos familias de trajes de encima:

Familia A

Hábito, largo, cerrado y vueludo.

Monjil, como el hábito, pero más corto.

Ropa, abierto de arriba a abajo, bien delante, bien en los costados, bien en ambas partes a la vez.

La cota, que no tenía mangas.

Familia B

Loba, capuz y el tabardo. Estos tenían aberturas laterales para sacar los brazos y si alguno tenía mangas eran perdidas, pendientes de los hombros y no cubrían los brazos.

b5. Los mantos

Estos han sido un rasgo típico del traje medieval español.

Dos tipos deben ser destacados por su carácter original:

a) Los mantos con una sola manera o abertura para el brazo. Estaban cortados en forma de capa o de segmento de círculo y cubriendo ambos hombros o colocados de modo que dejaban uno de ellos al descubierto.

b) Las mantillas de aletas. Formados por tres paños, uno ancho que cubría la espalda y dos estrechos que formaban los delanteros. Una prenda similar, pero en corto, se llevaba durante la primera mitad del siglo XV y se llamaba mantonet en Cataluña y mantolina en Castilla. Mantilla era el nombre de un manto femenino rico que podía ser de aletas o paños.

b6. Tocados

a) Tocas. Consistían en una pieza de holanda, lienzo o seda, cortada de forma sencilla, que recibía un hombre diferente según el material.

b) Alharemes y almaizares. Los cristianos españoles adoptaron las tocas moras que consistían en una pieza de tela larga y estrecha que se enrollaba a la cabeza o a una especie de rosca encajada en ella. Los alharemes eran de telas de lino blancas o amarillentas; mientras que los almaizares se hacían de sedas de diversos colores. Se utilizaban en los viajes con uno o dos extremos colgando para taparse el rostro.

c) Cofias y albanegas. Se hacían de tela, de red o de ambas.

d) Tranzado. Era una cofia con una larga cola dentro de la cual se metía el pelo recogido en una sola trenza. Se hacia de holanda y podía bordarse en seda. En torno a la cola se enrollaban o entrecruzaban cintas.

e) Cuernos. Eran tocados en forma de dos protuberancias redondas o muy afiladas, adornadas con velos y de influencia francesa.

f) Tocados de rollo. También de influencia francesa, consistían en un rodete relleno y forrado de tela.

g) Bonetes. Tocados altos que podían ser apuntados o troncocónicos.

h) Finalmente, las mujeres utilizaron también el sombrero, tocado con copa y ala, pero solamente cuando iban de viaje.

b7. El calzado.

a) Calzados de cuero que cubrían solamente el pié: zapatos, zapatas y servillas. Estas últimas se hacían con pieles finas y muy flexibles.

b) Calzados que cubrían el pie y parte de la pierna: Borceguíes, que eran de cueros finos, teñidos de vistosos colores, y se utilizaban conjuntamente con las servillas.

c) Calzados de gran suela de corcho: alcorques, chapines y zuecos. Hacían crecer en estatura a las damas y solían estar profusamente adornados con plata y oro. Junto con otras modas españolas, pasarían a la Italia del Renacimiento y desde allí a otros países de Europa en el siglo XVI.

6. Leyes suntuarias en la época de los Reyes Católicos

En estos tiempos fue generalizado el afán de la gente por vestir telas de seda, de forma que para contener el gasto excesivo y para demarcar las distintas categorías sociales se sucedieron las leyes suntuarias. Los Reyes Católicos promulgaron varias pragmáticas al respecto.

El 2 de septiembre de 1494, en Segovia.
El 30 de octubre de 1499, en Granada.
El 28 de enero y el 6 de junio de 1500, en Sevilla.
Otra, ya muerta Isabel, en 1515.

A lo largo del Capítulo 1 hablaremos varias veces de las leyes suntuarias. En estas pragmáticas domina un estrecho criterio en el que se llega a hacer imposible usar lo poco que existía de riqueza nacional. La pragmática de 1499 hace prohibiciones al tiempo que algunas concesiones: Los caballeros podían llevar toda la seda y el oro que quisieran, pero sólo cuando fueran armados. Las familias que mantenían caballo podían usar alguna prenda totalmente hecha de seda y guarniciones de ella en las ropas de paño. Otra excepción son los maestres capitanes de naos, que podían usar seda si cabalgaban a caballo pero no si lo hacían en otra bestia no tan noble.
Todo esto trajo problemas con determinadas regiones como Zamora, Asturias y Vizcaya, ya que estas prohibiciones iban contra adornos tradicionales y antiguos de la región. Esto fue corregido en enero de 1500 a través de una carta a los procuradores del reino.

En 1506 estos mismos procuradores, reunidos en Valladolid, hicieron una propuesta de modificación que no fue atendida y que distinguía cinco categorías de diferenciación por la riqueza del traje:

Los grandes de título.
Los caballeros señores de vasallos, los regidores de Ciudades y villas y los doctores.
Los mercaderes y hombres honrados que tuvieran trescientos mil maravedíes de caudal.
Escuderos con caballo.
Mestre de naos y contramaestres.
Los oficiales artesanos.
Los labradores.

Para los grandes se pide sedas sin restricciones y para los labradores paños bastos.

En la pragmática de 1515 se suprimen las concesiones especiales para los que tenían caballo y se hacen disposiciones para los oficiales, menestrales de mano, obreros y labradores.

Anteriormente, fray Hernando de Talavera, confesor de la Reina, en 1477 hizo una detallada y cáustica crítica sobre el vestir de la época, de la que extractamos lo siguiente: Es pecar vestir muchas prendas a la vez o en tamaño y longitudes diferentes. V. gr.: jubón, sayo y balandrán y camarro y capuz; manto, bonete y sombrero; tres faldetas y saya brial; sobresana y faja y cintero y ropa; mangas de más de una vara de alto; chapines de un codo de alto… También es pecar tener mucha ropa y mudarse a diario por apetito de vestir demasiado. Demuestra que el exceso es pecado de soberbia contrario a la humildad… Buscar mil maneras y novedades en el traje, con distintos colores al que da la lana natural, es vanidad: jubones de  fustán, seda, paño, e incluso brocado; mangas de distinta manera, enteras, trenzadas, cerradas, abiertas; pellotes, aljubillas, sayos, sayuelas con muchos pliegues en las caderas, contra la composición de los varones; bonetes dobaldos, sanos o hendidos, morados, bermejos, verdes,…. Habla sobre los excesos femeninos, desde los cabellos azufrados a las diademas y tranzados muy vistosos,… y se ponen bonete sin vergüenza en su cara… Con verdugos parecen las mujeres focas marinas… Por muchos de estos motivos merecen las mujeres pena de excomunión. Además de darnos la evidencia de cómo le caían las mujeres, no deja nada que no sea pecado, a no ser por agradar al marido, cuando entonces es no más que pecado venial.

7. Análisis iconográfico del cuadro La Virgen de Los Reyes Católicos

Analizamos la vestimenta de la reina Isabel y de su hija la infanta Juana de Castilla.
Isabel lleva un tabardo (ropa de encima) cuyo escote de ángulos obtusos tiene un reborde contrastado en color y material y profusamente decorado. Esta prenda abre por delante hasta, parece, la altura de la cintura, donde posiblemente se ciñe con un cinturón; las mangas son pendientes y abiertas de arriba a abajo. Lleva un brial de terciopelo adamascado con motivos italianos o moriscos realizados en oro. Las mangas de la camisa aparecen abullonadas por manguitos así mismo bordado en materiales preciosos. Un gran collar de filigrana de oro adorna su escote sucediendo a los bordes del vestido. Sin duda la reina luce este collar por representar en el cuadro una composición ceremonial a la que asiste su tan querida hija doña Juana. Hay en el collar un pendentif grande en el que destaca una gran piedra verde, ágata, tal vez, o malaquita. En cuanto al peinado es un estilo a la italiana, tipo paje, con flequillo, rematado con una corona real.
La infanta Juana viste un tabardo bermellón con aberturas laterales, formando las mangas, y otra abertura en la parte trasera que llega hasta la cintura. Va forrado de una seda blanca adamascada y con ribetes en forma de galón bordados en oro al igual que el de la reina. El escote es así mismo trapezoidal, con un ancho vivo bordado de pedrería. Se ajusta mediante un cinturón de seda blanca, marcando el talle alto. El brial interior, de brocado anaranjado, lleva las mangas abiertas por la sangría de codo, atadas con cintillas separadas y dejando asomar la camisa en bullones. El peinado de la infanta es de tranzada de fino lienzo blanco, posiblemente holanda, sin el característico cordaje que solía acompañar este tocado.
Ver el cuadro completo en alta resolución edicón en disco o a descargarLa Virgen de los Reyes Católicos, fragmento. Obra anónima de 1490. Óleo sobre tabla. Madrid, Museo del Prado. Foto del museo.

BIBLIOGRAFÍA
Historia general de España, Espasa Calpe.
Mujeres españolas, Salvador de Madariaga, Austral.
Cristóbal Colon, Salvador de Madariaga, Espasa-Calpe.
Memorias de Cristóbal Colon, Stephen Marlowe, Mondadori.
Isabel la Católica, Tarsicio de Azcona, Sarpe.
El vestido en la época de los RR CC, Vol. I, El traje femenino, Germán Vernís.
Trajes civiles y militares en los días de los RR CC, Narciso Centenach, Boletín de la Sociedad Española de Excursiones.
Breve historia del traje y de la moda, J. Laver, Ensayos Arte Cátedra.

La historia de la moda continua con
Indumentaria del siglo XVI

El flamenco: Origenes, historia, vestuario. Entender el flamenco…

¿Qué es el flamenco? Sus origenes e Historia del Flamenco, El traje de flamenca y su historia, Faldas, top e indumentaria de ensayo, El calzado.  Accesorios: castañuelas, mantillas, peinetas, abanicos. Presente y futuro.  Entender el flamenco… todo en esta nota.

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¿Qué es el flamenco?

El flamenco es un fenómeno musical que, pese a sus raíces populares, sobrevive a los tiempos y las modas y trasciende fronteras y nacionalidades. Es un arte vivo que ha bebido de todo tipo de tendencias sin perder su personalidad. Pero su principal característica es la conexión con el público que participa de forma emotiva y sentimental. Aunque sea la primera vez que se acerca a esta disciplina, la sensibilidad se despierta y llega al corazón. A este misterio característico se le conoce como duende. Por eso el flamenco también recibe el nombre de arte jondo, porque ahonda en los sentimientos. También hay quien le llama arte gitano por la influencia que ha aportado esta etnia a su nacimiento y desarrollo.

Desde los músicos más clásicos hasta los grandes del jazz, muchos músicos se han sentido cautivados por el flamenco. Estas son algunas de las cosas que han dicho de él:

“No hay música más rica ni más viva en toda Europa”
Manuel de Falla

“El flamenco es como nuestro blues”
Miles Davis

“Siento algo histórico al oírlo, especial… Siento que me es familiar”
Chick Corea

Sus orígenes

El arte flamenco es el resultado de una suma de culturas musicales que se desarrollaron en Andalucía y se transmitieron de generación en generación. Su historia no es muy antigua y cuenta con poco más de doscientos años de existencia. Sin embargo, en esta música se pueden hallar huellas ancestrales de la música judía, la árabe, la castellana, la antigua andaluza y la gitana, es decir, de todos los pueblos que pasaron por Andalucía. Los que más influyeron sobre la base del folclore andaluz para el surgimiento del flamenco fueron los gitanos. Llegaron a España en el primer cuarto del siglo XV, aunque hasta mediados del siglo XIX no aparece la palabra flamenco en referencia a los cantes y bailes de la región andaluza en España.

Historia del Flamenco

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Desde su origen hasta el momeno actual, el flamenco ha vivido una larga historia que lo ha convertido en lo que actualmente es. Desde la intimidad de patios, fraguas y lugares de trabajo, el flamenco llegó a los cafés cantantes y a los grandes recintos. Sufrió cierto desprestigio por su masificación y porque comenzó a hacerse superficial. Desde mediados del siglo XX, el flamenco se ha ido valorizando y en la actualidad pasa por un momento de gran auge.

Etapa primitiva (Desde mediados del XVIII a mitad del XIX)

Ya por estas fechas comienzan a existir asentamientos gitanos estables en los suburbios de Sevilla, Jerez, Granada, Utrera y Cádiz y durante sus fiestas y celebraciones se reúnen a cantar y bailar. También trabajan como temporeros en fincas rurales y, por las noches o en jornadas festivas, organizan cantes y bailes.

Los primeros cantaores conocidos en esta etapa son: El Planeta, cuyo apodo se debe a la permanente alusión en sus coplas a los astros, y El Fillo, que se caracterizó por su voz afillá, es decir, oscura, ronca, de garganta. Es la que se utiliza para el cante más jondo.

La edad del café cantante (Desde mediados del XIX a los años 20)

En este periodo el flamenco se difundió al máximo ya que, hasta entonces, había estado recluido en círculos cerrados. También el baile adquirió un apogeo sin precedentes. La razón de esta difusión está en el surgimiento del café cantante, un local de bebidas y comidas donde se ofrecían recitales flamencos. Sevilla y Cádiz son las primeras ciudades andaluzas donde se abren estos locales, pero también los hubo en otras capitales españolas como Madrid y Barcelona ante el éxito comercial del espectáculo.

Por primera vez, se paga por cantar y la competencia hace que surjan distintas escuelas de cante y la guitarra de acompañamiento. Había quienes pensaban que esta profesionalización estaba haciendo daño al primitivo cante gitano andaluz y se organizó en Granada el Concurso Nacional de Cante Jondo de 1922 cuyo principal impulsor fue Manuel de Falla, pero que no llegó a interesar al pueblo. Algunas figuras de esta época dorada fueron Silverio, El Nitri, Enrique el Mellizo, Manuel Torre o Antonio Chacón.

La ópera flamenca (Desde mediados los años 20 hasta finales de los 50)

El nombre se debe a motivos económicos ya que se tributaba menos dinero por un espectáculo operístico que por uno de variedades. En esta etapa el flamenco se masificó. Empresarios profesionales organizaban el espectáculo y lo celebraban en plazas de toros y grandes teatros en giras por los pueblos y ciudades de España.

Está considerado por muchos como un periodo nefasto para el flamenco. El cante puro se desprecia, se pierde el gusto por lo auténtico, el fandango se hace el rey del cante y se valora lo superficial. Con el tiempo, el quejío se sustituye por gorgoritos y filigranas. El cantaor más representativo de esta etapa fue Pepe Marchena.

Revalorización del flamenco (Desde 1954 a la actualidad)

A mediados de los cincuenta se revaloriza el flamenco. Se publica la primera Antología del Cante en Francia por Hispavox, González Climet publica su libro Flamencología y en 1956 se celebra el primer Concurso Nacional del Arte Flamenco de Córdoba. El flamenco llegó al gran público sin perder su esencia a través de los festivales al aire libre en los que compartían cartel varios artistas. Antonio Mairena fue el gran impulsor de este proceso.

El florecimiento económico de los sesenta y el crecimiento del turismo contribuyeron a la proliferación de los tablaos, como modernización del antiguo café cantante. El baile es la base del espectáculo y el público que predomina es extranjero, por lo que estos locales han tenido un papel fundamental en la internacionalización del flamenco. Otro elemento de difusión ha sido el disco. También los teatros se convirtieron en importantes promotores del flamenco a partir de los 70 y los espectáculos teatrales comenzaron a recorrer los escenarios de España y el mundo entero.

Historia del traje de flamenca

Tradición reinventada para la mujer en flor

El traje de flamenca trasciende la categoría de traje regional. El atuendo con el que la mujer sevillana florece cada primavera, con el que florecen bailaoras y cantaoras sobre el escenario, está en constante evolución por imposiciones de una moda autogenerada y reinventada cada temporada.


La Macanita viste tradicional
(Foto Javier Hurtado)

Origen. El origen del traje de flamenca se encuentra en los vestidos de faena de la mujer andaluza decimonónica, los mismos que habrían de lucir las acompañantes de los tratantes de ganado que, con motivo de la Feria de Abril de Sevilla, se reunían en el Prado de San Sebastián desde 1847. Como el ocio hizo sucumbir al negocio y la feria perdió su apellido -de ganado- lo festivo de la reunión engalanó aquella primigenia bata, obteniendo incluso el plácet de las señoras de alta alcurnia en la Exposición Iberoamericana de 1929. La profesionalización del flamenco actuó, por las mismas fechas, de forma paralela en la consagración de la vestimenta tradicional andaluza como vestuario propio del escenario, enriqueciéndose en tejidos, ornamentos y complementos: encajes, tiras bordadas, flores, bisutería, mantones de Manila, abanicos… Una libertad creativa que actuó, junto a la naturaleza realzadora de la belleza femenina, como acicate en la evolución de un traje que en los años sesenta incluso llegó a hacerse minifalda.

Tradición en evolución. El traje de flamenca conjuga tradición e innovación, pues si bien conserva una estructura básica sustentada en un cuerpo entallado sobre el perfil de la cadera y una falda de volantes, sobre este armazón la creatividad fluye. A partir de los años noventa, tras una década de trajes barrocamente recargados de encajes y cintas de raso, el traje de flamenca, en un alarde de sencillez, se desvistió de adornos, almidón y caderas escondidas, sufriendo una metamorfosis de la que salió vaporoso, ligero y sensual. Telas sedosas, colores lisos y el sempiterno lunar comenzaron a envolver a una mujer que luce todo su contorno bajando talle y volantes, ya fuera desnudando los brazos o con ellos pudorosamente cubiertos. Ya superado el segundo milenio, se vuelve la mirada atrás y se rescata el popelín sin renunciar al talle bajo, se parte el traje en dos piezas, se agranda el lunar… Un continuo inventarse que implica de lleno a todos los complementos, es decir, a los avíos. Si un año se lleva la flor grande y baja junto al moño, al siguiente pequeña y alta; si un año el pendiente de aro, al siguiente de pera; si un año el mantoncillo con flores pintadas, al siguiente de tela estampada…


Eva la Yerbabuena vestida por Montesinos en ‘La voz del silencio’ (Foto Javier Hurtado).

Industria. Y esta permanente reinvención obliga a sus portadoras a no perder ojo de las claves de una moda que nace tanto en la máquina de coser de la modista aficionada, como sobre todo en las cadenas de las ya grandes firmas dedicadas a la fabricación de este peculiar atuendo. De hecho, el sector ya mueve más de ciento veinte millones de euros (veinte mil millones de pesetas) anualmente, según datos de la Asociación de Empresarios de la Moda Flamenca, cifra cuyo grueso se reparten una treintena de fabricantes concentrados principalmente en la provincia de Sevilla. Muestra de la pujanza de este segmento es el Salón Internacional de Moda Flamenca (Simof), organizado por la agencia de moda Doble Erre y Hotel Alcora, que en su octava edición -celebrada en febrero de 2002- congregó a más de una veintena de diseñadores que enseñaron sus creaciones en dieciocho pasarelas a diez mil visitantes.

Alta costura. Y es que el traje de flamenca se ha hecho hueco hasta en la alta costura como inspiración para modistos como Yves Saint Laurent o los sevillanos Vittorio & Lucchino, que han llegado a crear una exclusiva línea de trajes de flamenca. Este encandilamiento también se ha extendido a la variante escénica del traje de flamenca, pues si Francis Montesinos viste a Eva Yerbabuena, Armani viste a Joaquín Cortés. Pero esta entente no es por todos aprobada, especialmente en el caso de la mujer. La bata de cola almidonada de Matilde Coral frente a las gaseosas batas de Sara Baras. Purismo frente a renovación. El debate se cuela por todos los ámbitos susceptibles de evolución.

Trajes de Flamencas

El traje de flamenca no mantiene normas formales establecidas, sino que es objeto de una continua renovación. Al contrario de lo que ocurre con otros trajes tradicionales, su forma cambia constantemente y, de hecho, es el único traje regional que evoluciona con la moda. Por esta razón, el estampado puede variar ligeramente según la temporada.

Su origen se remonta a la antigua feria de ganado de Sevilla y las batas que vestían gitanas y campesinas. Con el tiempo fue evolucionando hasta convertirse en elemento indispensable en la Feria de Abril y cualquier otra celebración andaluza. Seguramente el secreto de su éxito reside en que es un tipo de traje cuyo corte resalta la figura femenina

El traje va siempre acompañado de distintos complementos: mantones, flores en el pelo, pulseras, zarcillos, peinetas, peinecillos todos ellos en un amplio juego de combinaciones de colores y variantes que aumenta sus posibilidades.

Los diseños varían todos los años según las modas. Es el traje que debemos vestir si vamos a la Feria de Sevilla o a cualquier otra feria de Andalucía. Hay quien lo llama traje de faralaes, pero este término no es del todo correcto. Se complementa con mantoncillo de flecos, flores en el pelo a un lado del recogido, peinecillos y pendientes grandes. Todos los complementos deben ir en un color a juego con el vestido.

Más Modelos

Faldas

La falda es confeccionada en tejido de punto de la mejor calidad (100% poliéster). No se hace carreras, es ligero y tiene caída. La cinturilla es elástica, sin cremallera ni corchetes, por lo que se ajusta a la perfección a la cintura de cada bailaora y tiene fácil arreglo si hay que ajustarla un poco más. De fácil lavado y cuidado. Sólo hay que tratar de no arrugarla demasiado al guardarla. Lo mejor es colgarla de una percha para que no se deforme.

Este modelo se caracteriza por llevar canesú, que es la pieza de tela superior que se ajusta a la cadera a partir de la cual empieza la capa de la falda. En la imagen se ha elegido negro para el canesú y la falda (A), y negro con lunares blancos para el volante (B). Esta combinación queda bien en cualquier color, siempre que A sea un color liso y en los lunares el color de fondo sea el mismo que se ha elegido para el resto de la falda. También puede hacerse en un solo color.

Consejo: No elijas dos colores lisos si no quieres que el volante parezca un parche. Sugerencia: Azul (A) + azul con lunares blancos (B).

Falda con godet

La falda de ensayo

La falda de ensayo tiene que cumplir los siguientes requisitos: que sea cómoda, que tenga vuelo y que siente bien. Las posibilidades son enormes. En esflamenco.com te ofrecemos una amplia variedad de combinaciones para que diseñes tu propia falda.

La comodidad está relacionada con la calidad de la tela que deberá ser ligera. También tiene que ver con el vuelo que tenga la falda para facilitar su manejo. La falda de ensayo es un poco más corta que la de escenario. Esto es así para que se te vean los pies. Así podrás ver cómo mueves los pies ante el espejo y el profesor podrá corregirte cuando sea necesario.

El vuelo depende de los metros de tela y de las quillas que tenga. Se llama quilla a cada una de las costuras verticales que unen cada uno de los trozos de tela que forman la falda. Cuantas más quillas, más vuelo.

Para que siente bien y la figura resulte estilizada es importante que la falda tenga mucha caída. Esto se consigue con la tela, con los godets y con los volantes. Los godets son unos pliegues de tela cortados a capa y que se añaden en la parte baja de la falda para darla más vuelo y más peso.

Elegir la falda con volante/s o sin ellos depende de los gustos. Si te gustan los volantes, con uno o dos es suficiente, no te pases.

Desde esflamenco.com te ofrecemos una amplia gama de posibilidades para que personalices tu falda de ensayo a tu gusto. Con volante o sin él. Lisa, de lunares o ambas cosas a la vez. Con más o menos vuelo. De capa o con quillas. De un color o de varios. Medidas y tallas. Y hasta una selección de los tops que mejor combinan. Diseña tu propia falda, hay muchas combinaciones posibles.

Tops de Baile


El calzado

Zapatos Menkes
Menkes es una prestigiosa marca que ha adoptado las más modernas tecnologías para ponerlas al servicio del concepto y la tradición artesanales que garantizan desde hace 50 años la calidad y la resistencia de todos sus productos. 

Zapatos Ainhoa
Fabricados en el pequeño taller del maestro Ángel Blanco en el madrileño barrio de Malasaña, Zapatos Ainhoa se abre al mundo a través de esflamenco.com. Con este nuevo proyecto, cualquier usuario de Internet puede adquirir esta auténtica obra maestra de artesanía. Además, al comprar directamente al artesano puedes tener tus zapatos flamencos

Zapatos Bulería Sabates
Bulería Sabates es una empresa zapatera española especializada en la fabricación de zapatos de baile flamenco. Todos ellos hechos a mano de manera totalmente artesana y con materiales de primera calidad. Procedente de la provincia de Alicante (España), cuna por excelencia del calzado femenino de calidad, los zapatos de Bulería Sabates son el complemento preferido por los profesionales del baile flamenco. Sus modelos destacan por la originalidad de sus diseño

ZAPATOS ÉLITE
Todas las excelentes calidades del modelo profesional se han reforzado para que sean más duraderos; doble suela de cuero con doble cosido y doble cantidad de clavos en la puntera. Elaborados con piel de vacuno de primera calidad y suela de cuero diseñada para lograr una perfecta resonancia.
ZAPATOS PROFESIONALES
Para no parar de bailar.  Los que mejor suenan y los más resistentes. Elaborados con piel de vacuno de primera calidad, suela de cuero cosida a mano y diseñada para lograr una perfecta resonancia. Toda una obra de artesanía para tus pies.
ZAPATOS SEMIPROFESIONALES
Elaborados con piel de vacuno de primera calidad y suela de cuero, las únicas diferencias con el modelo profesional están en que la sonoridad al zapatear es algo peor y que la suela va pegada en vez de cosida, lo que puede hacer que con el uso se despegue.
ZAPATOS ACADÉMICOS
Tus primeros zapatos. Pensados para principiantes, su elaboración es menos artesanal y los materiales de fabricación son más económicos que en los zapatos semiprofesionales y profesionales. Las diferencias fundamentales están en la piel, que es de calidad inferior, y en la suela, que no es de cuero sino sintética y va pegada en lugar de cosida. Esto abarata bastante su precio, por lo que son los zapatos idóneos para dar tus primeros pasos.
BOTOS FLAMENCOS PARA HOMBRE
Botos disponibles en diferentes calidades; élite, profesional, semiprofesional y académicos.
ZAPATOS PROFESIONALES DE DISEÑO
El modelo soleá profesional de siempre ahora disponible en diversas combinaciones

Castañuelas

Las castañuelas son un instrumento de percusión con siglos de antigüedad; su origen se remonta al año 1000 AC. a los fenicios, una cultura inminentemente comercial, que prosperó en los países de la cuenca del mediterráneo: Grecia, Turquía, Italia,  España, etc. Sin embargo, a través de la historia, ha sido España el país que ha conservado y ha desarrollado su uso desde entonces, las castañuelas son parte del patrimonio cultural de España (se consideran el instrumento nacional del país). Así, las castañuelas se utilizan generalmente para dar color y un carácter español a la música.

Las castañuelas consisten en dos pedazos de madera especial que son en forma de platillo profundo, generalmente  de castaño, aunque se han utilizado otras maderas y  materiales en épocas más contemporáneas. Se perfora cada par para poner una cuerda ornamental, que se coloca alrededor del pulgar. Los tonos de los pares son distintos, generalmente; el más bajo se llama macho (varón) y el  más alto hembra. El par que suena más alto normalmente se lleva en la mano derecha. Las conchas cuelgan hacia abajo y son manipuladas por los dedos. Cada instrumento está hecho a mano y conforme al tamaño de la mano de su usuario.

Este estilo español de tocar castañuelas  se utiliza con poca frecuencia por una orquesta sinfónica, no sólo porque son difíciles de utilizar y  dominar sino también porque hay solo  cuatro concertistas profesionales de castañuelas en el mundo. Normalmente las orquestas utilizan dos conchas unidas a un palito que el maestro percusionista hace vibrar.

Las castañuelas se emplean generalmente en música (para dar ese carácter español) como en Carmen de Bizet,  la Rapsodia España de Chabier, y el ballet El Cid de Massenet.
Wagner escribió para las castañuelas  la música de Venusberg en Tannhauser (1861). También ayudan a establecer el ambiente de la escena en la Danza de los Siete Velos en Salomé de Richard Strauss.  Britten las empleó en su “Hacemos una ópera”, donde imitan el grito de un pájaro en la noche. También utilizan con frecuencia para apoyar la estructura rítmica, como en el Tercer Concierto de piano de Prokofiev.  Las castañuelas se consideran quizás el más sofisticado de los instrumentos de percusión.

Abanicos
Conoce la terminología específica de todos los componentes del abanico:
País: parte superior del abanico que va unida a las varillas. Normalmente es de tela.
Varillas: dan rigidez al abanico y tensan la tela. Pueden ser caladas o pintadas.
Cabecera: es el nombre que recibe la primera y la última varillas. Son más grandes y gruesas que el resto.
Calado: son los agujeros decorativos de las varillas.

Mantones y mantoncillos
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El mantón de Manila es uno de los complementos más vistosos del traje flamenco. En la actualidad, su origen (Manila, capital de Filipinas, antigua colonia española) no se recuerda más que en el nombre. La cultura española ha sabido apropiarse del mantón y asociarlo especial e inequívocamente al flamenco.
Peinetas y peinecillos
La peineta es el principal complemento de la mantilla para estilizar más la forma del rostro. Comenzó a usarse en el siglo XIX, pero sigue adornando a la mujer española en grandes ocasiones como bodas religiosas, Semana Santa o corridas de toros.
En cuanto al tamaño, debemos elegir una adecuada a nuestra altura y la de nuestra pareja, si vamos acompañadas. Las mujeres de baja estatura pueden optar por una peineta alta, aunque es más difícil de llevar. Las altas y de cara alargada pueden llevar una peineta más baja, que es mucho más cómoda.

Presente y futuro del Flamenco

El futuro del flamenco es todo un reto, ¿qué será de él de aquí a unos años? Ya en el presente hay mucha fusión, mestizaje y nuevos instrumentos que proceden de corrientes como el jazz, la salsa, la bossa nova o sones étnicos de diversas genealogías y geografía. En este terreno, los pioneros son los grupos Pata Negra y Ketama y, posteriormente, Navajita Plateá. También son muy importantes las aportaciones de hombres del jazz, como Jorge Pardo, Carlos Benavent y Chano Domínguez. Las opiniones entre el purismo y la evolución están divididas.

La guitarra

Hoy en día, la guitarra está adquiriendo un protagonismo quizás excesivo en el flamenco. Pero es en este instrumento donde más repercusión y desarrollo ha alcanzado este arte ya que hasta mediados del siglo XX, la guitarra estaba en un segundo plano. Hoy, sin embargo, no es raro asistir a un concierto sólo de guitarra. Paco de Lucía inició esta etapa innovadora y ha sido el músico flamenco que mayor popularidad ha alcanzado en el mundo. Su estilo personal ha creado escuela y le han seguido otros grandes guitarristas como Cañizares, Riqueni, Tomatito y Vicente Amigo.

El baile

Hoy el bailaor es más bailarín que antaño y esto ha hecho que pierda jondura. Dice Matilde Coral que la técnica se ha comido el arte. Antonio Canales, Joaquín Cortés, Belén Maya, Israel Galván y Sara Baras han introducido en su baile elementos de novedad e investigación y han triunfado en escenarios nacionales e internacionales. Hay otra generación que mantiene el baile ortodoxo de calidad. Son Javier Barón, El Mistela, Javier LaTorre, Eva La Yerbabuena, Juan Ramírez, Joselito Fernández, Antonio El Pipa, Farruquito.

El cante

Hay quien piensa que el afán de renovación y la orquestación excesiva han hecho perder autenticidad al cante para hacerlo más comercial. Sin embargo, han acercado el flamenco a los jóvenes que lo consideraban un género obsoleto. Los mayores innovadores de los últimos veinte años han sido Camarón de la Isla y Enrique Morente. El primero reunió elementos musicales de otros ámbitos, como el rock, la salsa o el pop, e introdujo instrumentos alejados del flamenco como la batería o el bajo en cantes por los palos tradicionales. De esta manera, consiguió atraer a gran cantidad de público joven. Sin embargo, es Enrique Morente quien ha liderado, a sus sesenta años, la corriente del llamado “nuevo flamenco” o “flamenco joven”. En sus últimas presentaciones está volviendo a las raíces.

Entender el flamenco…

Si uno quiere iniciarse en el mundo del flamenco, hay una norma muy clara: empezar por lo que más gusta, sin reparos. Este método no falla nunca, porque después uno va tirando del hilo y poco a poco va descubriendo nuevos valores, ya sean de la nueva o de la vieja escuela, tradicionales o revolucionarios, ortodoxos o del llamado nuevo flamenco. En esflamenco.com apostamos por esta forma de proceder al mismo tiempo que intentamos ofrecerte una pequeña guía de iniciación.

1 Cante antiguo, las sólidas raíces del flamenco
Guía flamenca: escuchar, leer, ver y aprender

2 El top ten de esflamenco.com
Repasamos los 10 mejores discos de la historia

3 Flamenco jazz, fusión de sonidos raciales
Guía flamenca: escuchar, leer, ver y aprender

4 Sevillanas, símbolo de la fiesta flamenca
Guía flamenca: escuchar, leer, ver y aprender

5 Herederos de Camarón
Un repaso por aquellos artistas que han seguido los pasos del mito gaditano

6 Vídeo: Paco de Lucía
El maestro de la guitarra comenta su interpretación del “Concierto de Aranjuez”

7 Vídeo: “Iberia”
Enrique Morente canta en la película de Carlos Saura

8 Vídeo: Indialucía
Fusión de flamenco y música hindú

9 Vídeo: Vicente Amigo
Vídeo musical del tema “Tres notas para decir te quiero”

MODACHROME, el color en la historia de la moda

Vestido de día del siglo XIX (1874). El vestido muestra el color malva del periodo marcado por el primer tinte sintético de anilina, creado por William Henry Perkin en 1856 (Foto: Kyoto Costume Institute, Taishi Hirokama).
Por: Julia Sáez-Angulo
“Nadie puede imaginar un mundo sin color y menos en el arte del vestir. Es la tesis que sostienen Andrés Carretero y Akiko Fukai, los comisarios de una colorista exposición que tiene lugar en el Museo del Traje hasta el próximo 23 de septiembre. La muestra está organizada por el Ministerio de Cultura y el Kyoto Costume Institute. Entre los trajes expuestos figuran piezas de Fortuna, bien representado en el museo.

Modachrome explora la relación histórica y social entre la moda y el color desde el siglo XVIII a nuestros días a través de cinco áreas temáticas que agrupan todos los trajes expuestos en torno a un solo concepto: el color.

Son muchos los artistas y estudiosos que han teorizado sobre el color y los diseñadores de moda que se han decantado por alguno de ellos como definitorios de su estilo y estética. Recuérdese, por ejemplo el rojo de Valentino; el rosa eléctrico de Schiaparelli; el negro de Chanel o la ausencia de todo negro en los diseños de Ágata Ruiz de la Prada. O la presencia de todos ellos en diseñadores como Puci. Algo similar cabe decir de los pintores.

“El color es vida”, escribe Johannes Itten, teórico de la Bauhaus en “El arte del color”. Albers fue otro gran pintor que teorizó con acierto sobre el cromatismo en el arte, del que por fuerza se hace eco la moda. El color refleja el estado de ánimo, los sentimientos, la audacia, las preferencias… El color cobra un valor simbólico para bien y para mal. El amarillo trae mala suerte, dicen los actores de teatro, porque con ese color murió Molière. El azul favorece a todo el mundo, por lo que son muchos los que se apuntan a él.

Los ensayos del catálogo acogen los títulos de “El color como placer”, de Akiko Fukai; “El color: expresión pictórica de la moda”, de Amalia Descalzo y Lucina Llorente; “Las dos caras del rojo” de Claude Lévi-Strauss; “Manet, Impresiones del negro, de Claude Ibert; “La moda en los colores y en los tintes naturales: La historia bajo tensión”, de Dominique Cardon y “Azul, la poesía del espacio y el cuerpo” de Yasuo Kobayashi.

La exposición “Modachrome” del Kyoto Costume Institute se presenta por vez primera en Madrid y se enriquece con las mejores piezas del Museo del Traje en España. “”El tema central de la exposición, el color, no es una mera excusa, es un elemento central de la indumentaria y su consideración social”, dice Andrés Carretero, director del museo. “El color ayuda a ordenar la muestra y ofrece un acercamiento estético al discurso pero, naturalmente, supone un elemento de reflexión cultural sobre nuestras formas de vestir”.

En su libro “La teoría del color”, Goethe insiste de forma acertada en la ambivalencia del rojo, en su opinión el más elevado de todos los colores” –recuerda Lévi-Strauss-. “Sin embargo al ser un pigmento puede variar su intensidad. Por ello la dignidad que da la edad y en la ternura de la juventud, uno se puede vestir con el mismo color.

Traje de amazona (1880-1890). Traje francés formado por chaqueta y falda. Tanto por forma como por color, siempre negro o muy oscuro, son trajes caraterísticos del siglo XIX y principios del XX, años en los que la mujer va adquiriendo un mayor prestigio social, conquistando su libertad e incorporándose a las actividades al aire libre (Foto: Museo del Traje, Joaquín Cortés).

Vestido de noche de Lucien Lelong (1935). Lucien Lelong abrió su atelier en 1919, y fue muy admirado por su técnica. Sus creaciones destacaban la belleza de los tejidos más que la originalidad del diseño (Foto: Kyoto Costume Institute, Takashi Hatakeyama).

[foto de la noticia]Vestido de cóctel de Christian Dior (1956). En el año 1947, Dior lanzó la línea ‘New Look’, una silueta de cintura estrecha y marcada cadera, que supuso un punto de partida para la moda de los años cincuenta (Foto: Kyoto Costume Institute, Takashi Hatakeyama).
[foto de la noticia]Vestido de Yves Saint Laurent (1967). Al final de los años 60, la moda occidental buscaba fuentes de inspiración en otras culturas. Este vestido de la colección africana de YSL evoca en las telas a las prendas tradicionales tribales y el escote embellecido reinterpreta un collar africano (Foto: Kyoto Costume Institute,
[foto de la noticia]Vestido mini (1968). Este vestido, hecho en papel, no tejido y barato, representa un dibujo estampado basado en una serigrafía de Warhol; ejemplo perfecto de la inclusión del pop art en la moda ‘prêt-a-porter’ (Foto: Kyoto Costume Institute, Takashi Hatakeyama).
[foto de la noticia]Vestido de Issey Miyake (1997). Diferentes tonos de azul, amarillo, naranja, verde y negro se superponen con capas de tejido combinando técnicas industriales de fabricación de alfombras (Foto: Kyoto Costume Institute, Takashi Hatakeyama).
[foto de la noticia]Chaqueta y falda de Junya Watanabe (2000). El rojo de la chaqueta y el amarillo brillante de la falda de este conjunto ponen de relieve la intensidad de color característica de los tintes sintéticos (Foto: Kyoto Costume Institute, Takashi Hatakeyama).

por Marta Reig

UNA MUESTRA EN MADRIR…

“¿Sabrías asociar colores con conceptos? Hay múltiples estudios sobre lo que significan los colores y las sensaciones que nos producen. El color es una parte del espectro lumínico, y, al fin, es energía vibratoria.

Los colores afectan de diferente forma a cada persona. Muchas veces no somos conscientes de las sensaciones que nos produce un color pero sí que sabemos si el azul nos gusta o sí el violeta nos espanta. A la hora de vestirnos elegimos un modelo que nos guste, pero también nos preocupamos por su color. Y en ello influyen muchos factores, no sólo nuestros gustos, sino también nuestra cultura e historia. ModaChrome es una exposición que explora precisamente esto, la relación histórica y social entre la moda y el color.

La exposición evita el habitual recorrido cronológico: los trajes están expuestos en cinco espacios, cada uno dedicado a un color. El negro es un color que simboliza la austeridad, la elegancia y poder. El azul gozó de prestigio en el siglo XIX tanto en la nobleza como en el ciudadano medio. El rojo y el amarillo, agrupados en una misma zona, son colores de larga tradición en la cultura española y el blanco lo asociamos a la pureza, la inocencia y la elegancia. También hay una zona multicolor, dónde pueden verse una selección de trajes estampados.

Las 53 piezas que se exhiben abarcan los últimos tres siglos de la moda de Oriente y Occidente: Chanel, Dior, Balenciaga, Donatella Versace, Pucci o Miyake. A través de estos trajes se presenta una visión de la historia de la moda en torno al color, con la intención de llamar la atención sobre la atracción, el placer y el dinamismo que este nos provoca.

Y es cierto que a lo largo de la historia la moda ha plasmado los rasgos fundamentales de la sociedad. Así, movimientos artísticos como el Modernismo, el Pop Art o el Rococó han tenido también su reflejo en la moda y el color.”

FUTURMODA, la gran feria del calzado en España. Alicante.

futurmoda

Avance Moda

“Lo importante es la acción. La identidad no es un valor en sí misma, son las acciones las que determinan el nombre.
La individualidad nace en redes colectivas. Sólo nosotros somos responsables. Todo es nuestro.
Participantes de un mismo proceso, creadores y espectadores, productores y consumidores, crecen, ordenan, subliman, mueren-renacen.”

De esta manera FUTURMODA -Salón Internacional de la Piel, Componentes y Maquinarias para el Calzado y Marroquinería- nos acerca los avances de las tendencias de moda. En la web podemos ver video e imágenes sobre lo que se viene en diseño de calzado e indumentaria.

¿Qué es Futurmoda? – Video presentación y pasarela

Pasarela de la MODA – Galeria de Imágenes – VER

Video Pasarela – VER

El sector textil-confección en España hoy.

Evolucion y tendencias en producción y distribución comercial. Ver PDF

Este interesante análisis enviado por Claudia Cerana nos acerca a la realidad del mundo textil en España, siendo ésta la tercer industria en ocupación de la Unión Europea y la segunda en dicho país. El análisis se centra en la evolución y tendencias en la producción y distribución comercial.

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